martes, 11 de marzo de 2008

Padre e Hijo


No es tiempo para hacer un cambio,
Simplemente relájate, tómalo con calma.
Todavía eres muy joven, eso juega en tu contra,
Hay tanto que tienes que saber.
Encuentra una muchacha, establécete,
Si quieres puedes casarte.
Mírame, yo soy viejo, pero estoy contento.
Yo fui como tu, y sé que no es fácil,
Con tranquilidad puedes encontrar lo que buscas.
Pero toma tu tiempo, piensa mucho,
piensa en todo lo que tienes.
Por ti estas cosas estarán aquí mañana,
pero puede que tus sueños ya no.

Cómo puedo explicarle, cuando yo hago algo él lo rechaza de nuevo.
Siempre es lo mismo, la misma vieja historia.
Desde el momento en que pude hablar se me ordenó que escuchara
Ahora es mi turno y sé que tengo que marcharme.
Yo sé que me tengo que ir.

No es tiempo para hacer un cambio,
Simplemente siéntate, tómalo con calma.
Todavía eres muy joven, y eso juega en tu contra,
Hay muchas cosas que debes vivir.
Encuentra a una muchacha, establécete,
si quieres puedes casarte.
Míreme, yo soy viejo, pero estoy contento.
Lejos Lejos Lejos, yo sé que tengo que
Tomar esta decisión solo-

Todas las veces que lloré y guardé todas las cosas que llevo dentro,
Es duro, pero es más difícil ignorarlo.
Si ellos tuvieran razón, yo estaría de acuerdo,
pero es a ellos a quien conoce y no a mí.
Hay una manera ahora y sé que tengo que marcharme.
Yo sé que me tengo que ir.
Quédate, Quédate, Quédate, Por qué debes irte y
tomar esta decisión solo?

martes, 19 de febrero de 2008

"Entre Comillas"

Alguna vez escuché -en una de esas noches de cigarros, chalinas y cervezas- que hay personas que caminan por la vida "entre comillas", como si cada acto de su existencia tuviera un matiz de diferencia entre los demás. Sin embargo, podría tomarse como mera decisión de no querer pasar por este valle sin la ilusión de saber que hicimos algo de lo que realmente valga la pena acordarnos, o -por último- simplemente para otorgar una naturaleza impresa a los actos, sentimientos y pensamientos que se diluyen con el término de los minutos.
Entre comillas podría estar yo mismo y en este momento y aún así no aplicar esa idea ortográfica a mis actitudes erróneas.
Entre comillas podría pasar la vida esperando ese punto aparte que me permita iniciar una nueva aventura literaria llena de comas y puntos suspensivos.
Y es que acaso la vida misma no tiene sentido sin estos signos?
Quién que se precie de haber vivido no ha experimentado la incertidumbre de esos dos puntos que nos mantienen en ascuas ante tal o cual situación?
Quién que se digne presentarse como hombre (referido a la especie) no se ha qebrado ante el descubrimiento del significado de ésas palabras atrapadas en parèntesis? (ajá, aquellas que muchas veces las mujeres saben utilizar muy bien, creando en nosotros falsas espectativas o incluso falsas culpas)
Y quién carajos no ha sucumbido ante la premura y deseperada enumeración de las cosas que nos faltan hacer, separándolas en comas?
La vida, ahora lo saben, no escapa a la exquisita norma linguística, ortográfica, caligráfica o lo que fuere. La vida -queridos amigos- es una vieja ebria y morbosa que siempre nos engaña. Una vieja convertida en un gran signo de interrogación (jajaja, pues claro!, no podìa escapar a esta naturaleza ortográfica).
Sin embargo, esta vieja cancerbera no sabe que puedo ganar la partida.
No sabe que en la hoja de mi vida (de MI VIDA) el punto final lo pondré yo.

Adaptación

A veces siento que poco o nada he aprendido en mis años de vida (que no son muchos pero suficientes para formar una posición respecto a todo o casi todo).
Me resulta difícil sonreír en situaciones que no comparto. Talvez sea el hecho de no querer mentir a los demás o sentirme totalmente sincero conmigo mismo.
La verdad es que muchas veces no comprendo cómo funciona el mecanismo familiar siendo yo, un tipo proveniente de un mecanismo-familiar-disfuncional.
No entiendo el afán de visitar a los míos cada sábado o domingo. Será que soy demasiado desapegado de la comunión familiar?, será que nunca hubo a mi alrededor un ejemplo práctico de ese ritual?, será que hago lo que me da la gana cuando quiero y el día y la hora que deseo?
No me gusta ser la mascota de nadie, ni sentarme a practicar mis cualidades histriónicas con personas con las que no tengo más nexo que el "hola cómo estás" que dura el mencionar ésas tres palabras. Si me place estar solo, quisiera estarlo. Si me place sentarme, lo hago. Si me place dormir,solo sueño.
He aprendido a adaptarme como aquellos animales que sobreviven haciéndose fuertes con las debilidades de los demás. La adaptación es buena y si por ella caminas en equilibrio, pues mejor!. Sin embargo, no tengo que aceptar todo lo que "supuestamente" me adapta al mundo que dejé perdido en algún punto de mi infancia.
Solo quiero estar bien y el estar bien -para mi- significa ser yo mismo en cualquier situación. Puedo adaptarme, sin duda. Pero básicamente prefiero mudarme de lugar con mis cosas y mis cargas. No me gusta sonreir por gusto.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Miradas desde un rincón

Hoy volví a casa
Y ella me miró fijamente.
Presta de seducción estaba,
Arropada con su manto transparente.
Hoy volví a ser yo
Y ella me miró fijamente.
Su cabello de rancio color
Me detuvo de darle un beso,
Su aliento de fino temor
Asustó mis intenciones.
Hoy volví a estar solo
Y ella me miró fijamente.
Desnuda y tumbada en mi cama,
Acarició su pezón caramelo
Y con vaivenes corpóreos,
Insinuó un acto morboso.
Hoy volví a mi tristeza
Y ella me miró fijamente.
Cual Furia latente de odio encendido,
Cual pena de llanto que muere en olvido.
Hoy, volví a verme
Y ella miró fijamente
Aquel vacío inefable,
Aquel martirio enroscado
En mis huesos,
Aquel sentido perdido en mis pasos,
Aquel orate que busca un poco de
Paz en su existir…
Aquel que escribe en el limbo
Tontas frases…
Queriendo ser poeta.

martes, 12 de febrero de 2008

Sobreviviré

Sobreviviré a esta inicua vida,
Como el Ave Fénix
Que vuela entre cenizas.
Sobreviviré a grandes fauces
Salivosas y mezquinas,
Rogando por salir con vida.
Sobreviviré a fantasmales cleros
Que codician la eternidad,
Quedándome en esta tierra perlada;
Buscando la afinidad,
Entre la que
Siempre viene y la que llora
Por no irse jamás.
Sobreviviré a tu olvido
¡Oh! Dulce ladrona de párvulos senos
Y medias verdades,
Para que nadie me quite la dicha
De saber cuándo partir.

jueves, 10 de enero de 2008

Vida divorciada, Muerte consagrada

Sólo eres impuesta. Mas el largo recorrido
Te hace amarme.
No pedí que vinieras, Nisiquiera que te acerques.
Pero ya ves, ha pasado tanto tiempo y
Demoras en partir.
¿Cuál es tu propósito?
¿Cuál tu complacencia?...
Yo renuncio a tus favores,
Tus mentiras,
Tus problemas.
No eres más que la madre de mis temores,
LA hija de mis engaños,
La sangre de mis miserias…
¡Resignado a casarme con una cualquiera!
Pero no sabes que te engaño.
Sí, con la mejor, la más deseada, la que me da
Una esperanza en mi obnubilado sentir.
Yo le coqueteo.
-No sabes cuánto-
Pero aunque siempre viene,
no me Atrevo a poseerla.
Su fría presencia me disminuye,
Su rostro escondido me desespera.
Conozco sus propósitos, estimo sus cuidados,
Y pareciera que también de mí se está enamorando.
El único problema es que si contigo me divorcio,
Me caso con ella…
Y con ella,
El matrimonio
Es
algo
Sagrado.

La queja de un comensal

Días hay en que quisiera freír en aceite de olvido
Mis crudas vivencias para sentirme mejor.
Días hay,
Como este,
En los que quisiera inventar recetas -para luego saborear-
Con la dicha de mi sazón,
Las insaboras experiencias de mi furtiva vida.
Y sin embargo el fuego que consume todo lo que soñé
Se acrecienta, haciendo de esta cena
Un mísero banquete de penas y lamentos…
¿Quién me sirve la entrada?
¿Quién el segundo? ¿Quién el pastel?...
¡Ah! El mesero con capucha jorobada,
Aquel que se ríe a lo lejos porque me ha dado
Un suculento festín de entrañas corrompidas
Con desganos y desdichas.
Aquel, que no conforme con mi rostro de desprecio,
Ha querido que me tome hasta el último sorbo
De esa extraña limonada con sabor a desdén.
Es por eso que ya no comeré más en su posada;
Por temor a que un día de estos me emborrache con sus aguas
Y me robe lo último
Que me queda de
E
S
P
E
R
A
N
Z
A