miércoles, 10 de diciembre de 2008

Frutos extraños


Todos tenemos frutos extraños pendiendo en el alma.
En algunos casos tenemos suerte y caen -maduros- en la tierra.
los menos afortunados solo podrán conformarse con la lenta agonía de la putrefacta pintura.

Frutos extraños tantas veces.
tantas que ya no recuerdo.
tantas que siempre regresan.

Porque solo con su voz pude darme cuenta que dos sílabas no pueden contener el dolor.
porque hubo una época en la que estuve muy lejano y en esa lejanía hallé las maneras.
porque solo ahora comprendo que el tiempo no destruye todo.
Solo lo transforma y nos transforma.


(Gracias por darme el placer de haberte conocido)


Los árboles sureños dan una fruta extraña,
la sangre en las hojas y sangre en la raíz,
cuerpos negros que se balancean en la brisa meridional,
fruta extraña que cuelga de los árboles del álamo.
Escena pastoral del sur galante,
de los ojos que bombean y de la boca torcida,
olor a magnolias, dulce y fresco, como el repentino olor de la carne ardiendo.

Aquí está la fruta para que los cuervos desplumen,
para la lluvia al frunce, para que el viento aspire,
para que el sol se descomponga, para que los árboles caigan,
aquí hay un extraño y amargo llanto.

domingo, 21 de septiembre de 2008

El lado oscuro de la luna



El lado oscuro de la luna es el lado más perverso de nosotros mismos. Ése que con su maléfica inocencia de adolescente y joven incendiario se niega a crecer y , por ende, nos atormenta con esporádicas visitas al pasado,a nuestro pequeño y lejano jardín auroral.
Ese espacio desconocido por todos los que nos rodean es el verdadero, el real, el que tiene la validez de los desaciertos que marcan nuestra vida.
El lado oscuro de la luna no es más que el otro lado del espejo que contiene tu rostro desencajado por las mañanas -aquellas que consumen tu tiempo en trabajo y papeles y más trabajo-
En ese desértico espacio -al otro lado de la luna- me gustaría jugar nuevamente.
Como antes.
No siendo niño otra vez, sino, viendo las cosas sin tanta luz.
Con más instinto.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Frase

A veces es bueno despojarse de todo.
Ayuda a estar más cerca de la locura
y -por ende- de ser libre.

martes, 22 de julio de 2008

Libre Albedrío

Libre albedrío,
del bueno.
Del que te dicta seguir en una farsa,
del que te acusa de ser un cobarde.
No sigas,
libre albedrío.
Maléfico estado de conciencia
que sabe lo que hago y no me detiene.
Muero por un beso,
-libre albedrío-
pero de esos que matan.
De los que sabes que matan.
-libre albedrío-
Sangrientas acciones
violentos sentimientos retorcidos.
No sé qué me pasa, libre albedrío.
Estoy a tu merced y no quisiera
porque sé lo que estoy haciendo
y no quiero hacerlo
porque sé que me estoy muriendo
pero quiero verlo.
Porque sé que mañana no estarás conmigo.
Adiós, libre albedrío.
ve a jugar con otras almas.

martes, 8 de julio de 2008

Nadie sabe


Tengo siete minutos para escribir lo que tengo revuelto en la cabeza.
Ahora solo tengo seis.
Buena canción.
The Who.
Espera para salir al aire.
3:55 am.
Como siempre, frente al computador.
Aburrido.
Me duele la garganta.
Más aburrido.
Qué se esconde detrás de unos ojos azules.
van quedando cuatro minutos.
Cambio total de ritmo.
Extrañando a mis dos amores.
Durmiendo tan lejos.
De vuelta a lo mismo.
solo queda uno más.

Adios.


Tema: Behind blue eyes
Grupo: The Who

jueves, 12 de junio de 2008

Cadáver Exquisito

Había una vez...Esperanza.
Que se vestía siempre de verde.
como el verde del mar en verano,
como el verde de los ojos profundos que nunca se cansaba de ver.
como el verde de las flores que nunca recibió y cuyo olor sabía a memoria.
Una memoria que se confundía con realidad; con pasado, presente y futuro.
Una memoria que solo pedía recordar.
Una memoria que era de su propiedad, algo que nadie le podría arrancar ni en el presente, ni en el pasado, ni siquiera en el futuro.
Sin embargo, esta Esperanza vestida siempre de verde, con memoria propia de presente pasado y futuro, tenía algo que ya no era suyo: su corazón.
Su corazón estaba en otros lares, en otros tiempos, en otros cuadros.
Su corazón estaba en otro corazón.
Un día Esperanza paseaba por un pasado pintado de muchos colores, pues era tiempo de otoño que, cansado de existir, echaba sus hojas coloradas a la tierra..
de pronto, el viento le trajo un murmullo desconocido...
Dicho murmullo era el murmullo de la primavera, con su olor a hierba fresca, a néctar puro, a viento cálido y suave.
Como aquél viento que te recorre el cuello, suavemente, como si tuviera miedo a despertarte.
Se acercó, Esperanza, a un árbol para descansar en su sombra, la incesante amiga de todos los que caminan sin meta, como si sus pasos condujeran a la nada.
Se sentó en la tierra suave y cerró los ojos verdes como el mar de verano.
De inmediato, Esperanza se halló en otras tierras -lejanas por cierto- e inmensas, como la inmensidad de sus dudas y de sus sueños.
Se incorporó y empezó a caminar por ese mundo nuevo. En el suelo se marcaban dos caminos y Esperanza se detuvo a pensar cuál de ellos seguiría...
..y se acercó un Sabio a conducirla..
la acariciaba con su aliento caliente y alegre...
y decidió acompañarla por el camino que Esperanza eligiera.
Ambos caminos eran largos y sinuosos....cada uno la llevaría a destinos diferentes.
Esperanza sentía temor de dar el primer paso y a pesar de que el sabio la acompañaba , el temor a equivocar el rumbo le impedía iniciar su andar.
A cuál destino acudir??...qué camino debo terminar??...cómo iniciar algo que desconozco???..-se preguntaba Esperanza- mientras el Sabio observaba su rostro...

Esperanza era mas bien blanca. Sus cabellos eran como hilos dorados y caían hasta sus hombros, frágiles...
Sus ojos, como el verde del océano en verano, poseían una luz tan extraña, tan penetrante y perturbadora, que el Sabio solo pudo bajar su anciana mirada...
Mientras quedaban los dos en el silencio divino, se oyó una voz bajita y no muy clara..
-quién es? pregunto Esperanza asustada y muy curiosa a la vez. Cuidadosa para no asustar a aquél con esa voz baja y tímida, tan insegura para empezar a hablar.
Esperanza y el Sabio miraban alrededor pero no se veía nada más que el horizonte tranquilo..
entonces, ¿quién era? -pensaron los dos-
Esperanza seguía intrigada y el Sabio le respondió...
"esa voz que escuchais, Esperanza, ésa que te tiene inquieta, que no te deja escoger entre uno y otro camino, esa voz bajita y tímida, es la voz de tu corazón.
Podrás andar cualquiera de estos dos senderos con el frío y calculador paso de la razón pero, déjame deciros, que si escoges con el corazón el camino que te atrevas a emprender será el correcto".
Hablaban tanto que no se dieron cuenta que había anochecido...
Esperanza -con esperanza- miró al Sabio, lo tomó de la mano, fijó la mirada en sus ojos profundos y tranquilos y se sentó junto a él, en la encrucijada, mirando las estrellas que bailaban en el cielo dormido.
Esperanza observaba el cielo como si fuera la primera vez y el Sabio la veía a ella como si fuera la única estrella.
El Sabio quedó embelezado por la belleza de Esperanza. Nada de lo que hubiera podido pasar en ese instante habría hecho que el Sabio quitara la mirada clavada en el perfil de Esperanza.

(Querría el Sabio retener a Esperanza y no dejarla partir hacia uno de los dos caminos?)...

Eso estaría por verse

Y cuando el silencio se volvió perfecto y los dos cruzaron sus miradas supieron que no importaría el camino que escogieran porque lo que importa -lo que realmente importa- es saber disfrutar el instante que se nos presenta y tratar de convertirlo en eternidad...
Tratar de parar el tiempo,
como si no existiera nada más que el silencio y el cielo con estrellas.

Y, si algún día pasan por una pradera, con olor a hierba fresca, a néctar puro y a brisa de primavera, si tienen una pizca de suerte y sin mucho apuro, podrán observar que Esperanza y el Sabio siguen allí porque escogieron el camino de la eternidad de los instantes...
Si los ven así, no los molesteis...!!!!
déjenlos vivir ese momento q es solamente suyo.
y tan deseado..
Como cuando uno añora la infancia en el umbral de la muerte, así añoran Esperanza y el Sabio perenizarse en ese instante...
y como todo cuento tiene su final y su moraleja, ya no molestemos más a Esperanza y el Sabio con nuestra narración...
lo que tenga que ser, que sea.
Porque debeis saber, niños queridos, que
"Los silencios son básicos".

jueves, 22 de mayo de 2008

Un poco para no volar

Sin duda, Bukowski es un hombre tal cual. Uno como hay tantos en cada calle, en cada esquina, en cada cuarto oscuro y pesado, uno como los que existen en el laberinto de cada mente, uno como los que esperan el próximo bus debajo de algún puente. Bukowski es como todos ellos o, mas bien, es todos ellos al mismo tiempo. Quisiera ser tan simple como eso.


Todo

Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.

pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.

cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.

O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.

los muertos no me
necesitan.

ni los
vivos.

pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.

En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos

y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.

probablemente
es
todo

y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo

o moriremos

porque no
lo
conseguimos.

Espero que
cuando yo este muerto
comprendáis

que conseguí
tanto
como
pude.